BIENVENIDOS A SHALOM!

  Del  corazón del  Pastor

Mensaje Pastoral Mayo 2021

 

En un documental por TV, vi cómo unos pequeños águilas en su nido, abrían sus bocas sin abrir sus ojos cada vez que mamá águila se acercaba. Estaban tan acostumbrados a que la mamá los alimentara cada vez que se movían las ramas, que ni siquiera miraban para ver si era mamá la que llegaba al nido o no. Esta es la clase de amor y cuidado que las madres les infunden a sus hijos. Los hijos de madres responsables pueden tener la certeza de que en sus mesas siempre habrá alimento y lo podrán disfrutar sin temor a que ese alimento les haga mal. A veces mamá tendrá que obligar a comer a algunos de sus hijos, (como me ocurría a mí), pero lo hacen con toda la buena intención de cuidar y alimentarlos bien. Si a mi madre solo le hubiese preocupado por lo que era fácil para ella, me habría dejado comer comida chatarra. Nunca una buena madre tratará de evitar que sus hijos se diviertan, pero siempre tendrá como prioridad la protección de ellos.

Así es la relación que tenemos con Dios, que se comparó a sí mismo con una madre: “Como aquél a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros...”, (Isaías 66:13). Al ser Sus hijos, no hay razón para temer a lo que nos pase, ni envidiar lo que les suceda a los demás: “No tengas envidia de los que hacen iniquidad”, (Salmo 37:1). Cuando confiamos en la bondad de Dios, Su fidelidad nos alimentará.

En Shalom honramos a nuestras madres. A las que tenemos entre nosotros, pero también a las que se nos han adelantado a nuestra morada eterna. Siempre tendremos guardados en nuestras mentes las enseñanzas, consejos y cuidados que nos han dado, todo para nuestro bienestar. En especial, a mi amada esposa, la pastora Magaly. Mujer de Dios, que siempre ha dado testimonio del amor por Él, su vida de oración, y completa entrega por la iglesia. Gracias por siempre estar presente en mi vida y en mi ministerio. Sin ti, estoy incompleto. Tú llenas todo lo que mi imperfección deja descubierto, y siempre le daré gracias a Dios por ponerte en mi camino. Eres una madre y abuela ejemplar, y una esposa maravillosa. Con tu responsabilidad, entereza, dedicación, fidelidad y tantos otros atributos, puedo confiar que lo que Dios ha depositado en nuestras manos, seguirá el curso establecido por Él. Eres especial para Dios, para nuestros hijos, nietos, nuestra nuera, nuestro yerno, para la congregación que por gracia y misericordia de Dios dirigimos, demás familiares, y para mí. No hay palabras para agradecer todo lo que haces. Te amo con todo mi ser! Y también quiero felicitar a mi madre querida, “doña Elisa”. Gracias mami por prestarme tus rodillas cuando las mías se cansaban, y por estar siempre presente. Ya los afanes de la vida te han fatigado, y el pasar de los años te pesan, pero aun sigues ahí. Siempre estaré agradecido por lo que hiciste y sigues haciendo, a pesar de tu condición. Te amo con todo mi corazón. Y a las madres de nuestra amada congregación, a toditas, FELIZ DÍA DE LAS MADRES! Que la bendición de Dios nunca se aparte de sus vidas y de los suyos. Gracias por lo que hacen en el Reino de Dios! Las amo, las respeto y las honro hoy y siempre.

No solo en fechas especiales, sino siempre, podemos decirle a nuestra comunidad y al mundo que somos conforme al corazón de Dios!

Te ama...Tu Pastor!