Nuestros Pastores

Omar y Magaly Rosado

Nuestros PastoresNuestros Pastores

Desde el 2004 nació en el corazón de Dios Casa de Restauración Shalom. Comenzamos en nuestro Family Room con un grupo de hermanos que respaldaron este llamado. Desde ese entonces, y hasta hoy, Dios ha sido bueno y maravilloso con nosotros. Shalom es una Iglesia restauradora que atiende las necesidades espirituales de todos los que se acercan y desean un cambio. No hacemos diferencia en género, nacionalidad, ni posición social. Somos un hospital de almas, donde ayudamos al que quiere ser ayudado. Nuestro nombre hace eco a nuestra visión: Somos restauradores y capacitadores. "Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de aberturas, restaurador de casas en ruinas" Isaías 58:12
Por esa razón somos una Iglesia Conforme al Corazón de Dios.

 

 

Contactos

 

Dirección 

 239 S Main ST. Williston Fl. 32696

 

 

 Oficina Pastoral

 352-528-1229 

 

 Pastor Omar

352-226-0177 

 

 Pastora Magaly

352-226-1500  

 

 Pastor Danny

 352-283-0499 

 

 Pastor Ismael

305-316-5990

 

 Pastor Alex

 352-441-4813 

 

 Pastor Omar Alexander

352-284-8128

 

 

 

 

Miércoles

Oración, Estudio Bíblico, Culto de Sociedades

7:00 PM

 


Domingos

Esc. Bíblica 9:30 AM

Culto de Adoración

11:00 AM

 

 

 

 

 

BIENVENIDOS A SHALOM!

 Del  corazón del  Pastor

Mensaje Pastoral Agosto 2022

 

“Dadles vosotros de comer…” (Marcos 6:37). A veces es fácil pasar por alto estas palabras de Jesús. Una inmensa multitud se había reunido para oírlo, y al final del día, los discípulos se pusieron nerviosos y empezaron a presionar al Maestro para que los despidiera, pero él les respondió: “Dadles vosotros de comer”, (verso 37). ¿Por qué Jesús dijo esto? ¿Quería ver si confiaban en que él haría un milagro? Quizás, pero parece más probable que deseaba que sus discípulos se ocuparan más del cuidado de la gente y que pusieran manos a la obra con Él y para Él. Entonces el Maestro bendijo lo que le llevaron: 5 panes y 2 peces. E hizo el milagro para alimentar a más de 15,000 personas aproximadamente.

Creo firmemente que Jesús también utiliza estas palabras con nosotros hoy día. Muchos de los que nos rodean tienen necesidades, y nosotros las ponemos ante Dios en oración, pero escuchamos al Señor decirnos: “Haz algo”. A veces objetamos a ese mandato y quizás le respondemos: “Pero Señor, no tengo suficiente tiempo, ni dinero, ni capacidad”, o alguna otra excusa. Y por supuesto, estamos equivocados. Cuando el Señor nos pide que nos involucremos, ya Él sabe cómo llevará a cabo Su obra a través de nosotros. Solo nos está ofreciendo la oportunidad de ser bendición con lo que ha puesto en nuestras manos. Se necesita fe, oportunidad, confianza en nosotros mismos, pero también disposición y disponibilidad.

Llegó Agosto, el mes de nuestro aniversario como Iglesia. Han sido 18 años de ardua labor. Muchos retos, muchas experiencias, muchas victorias, y muchas satisfacciones. Dios ha preservado Su Iglesia en medio de estos tiempos difíciles, y sin duda, lo seguirá haciendo. Estamos de fiesta porque celebramos un año más. Tenemos la satisfacción de siempre hacer lo que se nos ha encomendado hacer con aquellos que se acercan a nuestra congregación y nos permiten cumplir con nuestras responsabilidades, “con alegría y sin quejarnos”, como dice Hebreos 13:17. La tarea es ardua, la necesidad es apremiante; hay mucha gente todavía que necesita escuchar el llamado a recibir este glorioso evangelio. Esa es nuestra labor; esa es nuestra tarea; ese es nuestro norte. No hemos sido llamados a salvar, sino a compartir las buenas noticias de Cristo Jesús. El que las reciba, será salvo; el que no, enfrentará consecuencias eternas.

Somos Casa de Restauración, y en esa dirección hemos trabajado por 18 años. Cuando se restaura, se están removiendo escombros que ya estorban y no tienen ninguna función positiva. Hay que restaurar las ruinas antiguas y reparar los muros destruidos. El que nos permita hacerlo, puede tener la certeza de que a eso nos ha llamado Dios, y eso haremos. Desde el 22 de Agosto del 2004, Shalom ha sido baluarte y refugio, pero también fortaleza. El Señor ha estado con nosotros y nos ha permitido el privilegio de vivir experiencias en las que hemos parpado literalmente Su hermosa presencia, confirmando a Williston y al mundo que somos conforme al corazón de Dios.

Ven, celebremos juntos esta victoria. “Cantemos con júbilo al Señor; aclamemos a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante Él con acción de gracias…”, (Salmo 95:1-2). Que se te note.

FELICIDADES, SHALOM!!!

TE AMA…TU PASTOR!